Mujer, mujer yo te pido tus pechos
para tocar con mis manos el cielo.
Mujer, quiero pedir también tu vuelo
para darte mis ganas y mis hechos.
Mujer, mujer yo te pido las piernas
esas que desatan locas pasiones.
Mujer, quiero pedir tus corazones
para sentir sus palabras internas.
Mujer, tus latidos son mi armonía
y mi bálsamo onírico tus besos,
que ahuyenta el desasosiego del día.
Mujer, tus caricias son este fuego;
tinta de la noche escrita en mis versos,
soñadora alma deslizada al juego.
Deslizada al juego y al sucio sexo
mi corazón suspira y se une al nexo.
Mujer, come de mi cuerpo su esencia
y que su monte imponga su presencia.