Sintiendo de su amor la lejanía
su nombre con tristeza deletreo;
sabiendo que mi dulce y gran deseo
será de mi existencia su agonía.
Soñando con su imagen noche y día
suspiro cual suspira triste reo;
sonando en mis oídos su jadeo
semeja de pasión su sinfonía.
Sin nada que esperar de su alma impía
sujetos de su amor mis sueños veo;
sufriendo de mortal melancolía
se marcha de esperanzas su aleteo;
¡sabiendo que jamás ha de ser mía
simbólico pendón de llanto ondeo!
Autor: Aníbal Rodríguez.