quisiera escuchar a la que supe ser y ya no soy no mirar al domingo ante la
multitud de su silencio y en mi mano la cárcel del invierno y con mi voz el
frio de ya no nombrarte por completo y solo mi soledad es ese despertar que
hacia mi dolor fui entendiendo culpable de no buscarte cuando pude hacerlo
saber que se a escrito hoy solo hoy mi arrepentimiento