La vida… una poesía en constante movimiento,
un verso diario escrito con latidos de nuestro corazón,
sombras de las huellas del camino.
Cada amanecer es una página en blanco,
esperando las tintas de nuevas ilusiones,
silencios que resuenan en nuestras almas.
ecos de los pasos en el tiempo.
El viento es un músico oculto,
melodías líricas entre cada verso,
universo de fantasías y magia
atrapadas en un profundo suspiro…
en ese rincón apareces tu,
conteniendo mis manos en este mundo,
bajo un cielo eterno, nuestros ojos son estrellas.
Caminamos hacia la luz peregrina,
sagrado misterio de un destino superior,
al cerrarse el libro de este libro terrenal,
las almas descansan en un soneto celestial,
con rimas profundas de un amor libre,
que eleva el espíritu del reino inmortal.