Mondragón
Repleto de esquinas, requizas y resinas,
monstruos inaccesibles, réquiem inexorable.
Tigres criados a brotes,
leones de pasma que no duermen tranquilos.
Mondragón lejos,
mirada de horizonte,
mirada que no recuerda nada,
discurso de estirpe arrabalera.
Roberto Arlt, Albert Camus,
el frente a la nada,
lo absurdo,
lo desgraciado,
lo imponente,
lo erudito.
Amanecer entre perros y nieblas,
repleto de vacíos respetables.
Homenajeable y desdichado,
tigres alados quemados en su fuego,
leones de bruma que no deben dormir.
Alma de humo disipado con aliento,
Mondragón cantando en el viento,
dejando ecos en cielos vírgenes,
creando la plegaria con pasajeros nocturnos.
Absurdo,
inocuo,
sensato,
eloquente.
Que Dios te reconozca,
que Dios se acuerde de tu voz...