JUSTO ALDÚ

EL IMPUESTO (Teatro breve en un acto)

EL IMPUESTO INVISIBLE

Personajes:

EL PRESIDENTE — Preocupado por las necesidades del pueblo, sobre todo cuando pueden convertirse en oportunidades.

EL MINISTRO DE ECONOMÍA — Especialista en números. Los números siempre terminan obedeciéndole.

Escenografía y utilería

Despacho presidencial. Un escritorio amplio, sillas frente al mismo, macetas con palmas de interior en ambos extremos. Y lo que no falta: La foto del líder del partido ganador, el caudillo de todos los tiempos.

Vestuario:

Ambos visten de saco y corbata. El presidente tendrá barba emulando al fundador del partido ya difunto.

Iluminación:

Normal y clara. Luz blanca.

 

Acto único

El presidente contempla unos informes. El ministro entra con una carpeta.

PRESIDENTE:

-Ministro, necesitamos más dinero.

MINISTRO:

-¿Para educación?

PRESIDENTE:

Se coloca una mano en la cabeza y se frota el cabello

-No, para eso no alcanza.

MINISTRO:

-¿Para salud?

PRESIDENTE:

-Tampoco.

MINISTRO:

-¿Para los jubilados?

PRESIDENTE:

-Mucho menos. Se morirán antes de cualquier cosa, con ellos me hago el bobo.

Para nosotros. Me presionan los donantes de campaña.

MINISTRO:

-Entonces ya sé de dónde sacarlo.

PRESIDENTE:

-¿De dónde?

MINISTRO:

-Del pueblo.

PRESIDENTE:

-¿Otra vez impuestos?

MINISTRO:

-Pero no lo digamos así, hay que suavizarlo.

PRESIDENTE:

-Explíquese.

MINISTRO:

-Creamos un impuesto para mejorar las carreteras.

PRESIDENTE:

-¿Y mejoramos las carreteras?

MINISTRO:

-Por supuesto.

PRESIDENTE:

-¿Todas?

MINISTRO:

-Vamos señor presidente, no exageremos…. Algunas.

PRESIDENTE:

-Pero preguntarán qué se hizo el resto del dinero?

MINISTRO:

-Ahí está la parte interesante.

El ministro abre la carpeta.

MINISTRO:

-Asignamos cien millones para las obras.

PRESIDENTE:

-Bien.

MINISTRO:

-Pero las contratamos por ciento cincuenta.

PRESIDENTE:

-¿Ciento cincuenta?

Sorprendido

MINISTRO:

-Una pequeña diferencia técnica. Los materiales se han encarecido…

PRESIDENTE:

-¿Y esos cincuenta millones?

MINISTRO:

-Se distribuyen entre los amigos que ganen las licitaciones y cubre a los donantes de campaña.

Ah, y no se preocupe, siempre queda para las \"periquitas\" o le metemos una adenda.

PRESIDENTE:

-¿Y no van a preguntar por qué las obras cuestan tanto?

MINISTRO:

-Claro que preguntarán.

PRESIDENTE:

-¿Y entonces?

MINISTRO:

-Creamos una comisión para investigar.

PRESIDENTE:

-¿Y quién la preside?

MINISTRO:

-Uno de nuestros amigos.

PRESIDENTE:

-¿Y cuánto cuesta la comisión?

MINISTRO:

-Otros diez millones.

El presidente guarda silencio unos segundos.

PRESIDENTE:

-Ministro… ¿no estaremos robándole demasiado al pueblo?

MINISTRO:

-No, señor presidente.

PRESIDENTE:

-¿Pe... pe... pero Por qué?

confundido

MINISTRO:

-Porque al pueblo le dejamos las carreteras.

PRESIDENTE:

-¿Y los baches?

Tono irónico y burlesco

MINISTRO:

-También.

PRESIDENTE:

¿Para qué?

MINISTRO:

-Para justificar el próximo impuesto.

El presidente sonríe lentamente.

PRESIDENTE:

-Ahora sí entiendo la economía.

MINISTRO:

-¿Ve qué sencillo?

PRESIDENTE:

-Cobrar al pueblo para arreglar lo que no arreglamos…

MINISTRO:

-Exactamente.

PRESIDENTE:

-Y cobrarle otra vez para arreglar lo que ya cobramos.

MINISTRO:

-Eso se llama sostenibilidad fiscal, señor presidente.

Se miran. El ministro cierra la carpeta.

PRESIDENTE:

-¿Y cómo llamaremos al nuevo impuesto?

MINISTRO:

-“Contribución Solidaria para el Futuro”.

PRESIDENTE:

-Perfecto.

MINISTRO:

-¿Y el futuro?

PRESIDENTE:

-Si no nos reeligen le tocará al próximo, así que esperen.

Se apagan las luces.

TELÓN.

 

JUSTO ALDÚ © derechos reservados 2026