Te vi.
No fue lejos.
Fue en mi silencio,
en mi voz torpe,
en esa calma que solo tu mirada sabe.
No me faltaba nada que decir.
Me faltabas tú.
La noche volvió a ser grande,
pero tu ausencia perdió el filo.
Ahora, al mirar arriba,
no temo al insomnio ni mido el cielo.
Solo pienso en ese lugar sin nombre
donde tú y yo
dejemos de ser un sueño
y empecemos a ser.
— LMML