Gabriel Hernán Albornoz

La última rosa del verano

 

La última rosa del verano

Entre espinas y sequía 
mi corazón iba muriendo,
sin oxígeno, sin latidos, 
amenazaba estadía el invierno.
La clorofila de la esperanza 
en mis venas se iba diluyendo.

El estallido de la primavera 
no aturdió mis sentidos,
envolvía de grises los pétalos 
y las mariposas en blanco y negro
y el verano rociaba con rocío
mi piel sin besos.

Pero cuando el ocre ya danzaba 
sobre mi cuerpo
apareciste tú, 
como la última rosa 
de este verano hastío,
tímida y agresiva, 
vacilante y segura, 
entre tranquilo y violento.

Pero de algo estabas segura,
 y seguro me sentí a tu encuentro,
fui encontrando la paz
 entre tus pétalos
y tu suavidad embriagó 
mis poros hasta el delirio.

Tu fragancia entumeció
 mis párpados incrédulos
y me adormecí soñado 
de novedoso sentimiento.

Como la última rosa del verano,
 como en un cuento.
como elixir de juventud, 
eternizaste mi sonrisa cual niño.
Llamaste mis latidos, 
le diste nombre
 a mis rimas sin acento.

Tallaste un poema 
en mi leño germinante renaciendo,
de brotes frescos, de ansiado refresco,
de lluvia, de aroma a tierra húmeda, 
de caminante y camino,
de guitarra afinada y de violines 
al unísono en concierto...

Como la última rosa del verano, 
como Mesías inesperado
viniste a mojar con tus besos 
mis labios curtidos sin acierto.

Como la última rosa del verano 
te arranqué de mi sueño dormido
y te di vida, resucitaste mi alma, 
me diste aliento.
Me diste futuro, me diste una historia
 para contarle al viento.

Me diste ésta historia para contar, 
amor renaciendo.
Y yo te regalo la última rosa 
que de este verano vas floreciendo..

 

Autor: Elhen Amorado