Max Hernandez

Difícil

 

Qué difícil es desprenderse 

De aquello que tanto amas 

 

Hoy me enteré que la casa de mis padres 

Aquella donde transcurrió mi infancia

Bulliciosa, llena de sueños 

Aunque a veces triste y serena

Aquella que mi padre levantó 

Piedra a piedra con sus propias manos

Será vendida 

 

No podré regresar a los años felices

Donde la máxima preocupación era

Hacer la tarea o no hacerla

Escoger los juegos con los amigos

Huir de las labores domésticas

 

Te abrazo viejos muros de yeso y barro

De mil pintas en tus paredes 

De refacciones mal hechas

De goteras y puertas que no cierran 

De mil recuerdos que aún sueñan 

 

Adiós vieja casa

Que bueno que el viejo no está 

Para no sentir este dolor que me quema

Por dejar atrás una vida entera