Tú y yo no nacimos para la redención, sino para
reconocernos entre las sombras. somos dos
demonios errantes, dos pecados escritos por la misma mano,
la misma condena dividida en dos cuerpos.
destinados a encontrarnos una y otra vez, porque hay almas
que no fueron hechas para salvarse, sino para arder juntas
como la tuya y la mía.
somos dos, tú una bruja mágica nocturna
y yo, un simple vampiro de sangre real
Esme, no me odies por amarte a escondidas
no me odies por voltear tu espejo durante la noche
por velar tu sueño, mientras te acaricio el cabello,
nuestro destino está marcado por el supremo
amo tus ojos negros, cuando me miras
y tú, seguro, estoy que también sueñas
con mis ojos que cambian de color cuando te dreno
por las noches, y te dejo vacia, casi muerta
Esme, te sueño, te amo, pero el destino perverso
jugó con nosotros, tu de 25, yo de 300
es un mundo de diferencia, este perro mundo
nos atrapa, nos embelesa, nos bebe como cerveza
mientras afuera, el maldito sol, nos derrite la cabeza.