Lázaro Vasallo

—Camina—

 

Te pedí un deseo con el alma desnuda y el sueño nulo; 
no puedo imaginar tanta amargura marginada. 

Hoy el viento se vuelve pesado, danzar con lobos; 
es un ritmo que ruboriza cada espacio de mi espalda.

Caminar, sonreír, llorar e interpretar un sentimiento, puede ser la culpa del viento flotando a mi favor. 

En el agua más cristalina y pura yace una imagen; quizás sea tenue o quizás sea pavor.
Mírame, no alteres el sueño pasado; concéntrate, sonríe. 
La vida y el alma serán las encargadas de buscarnos.

Apúrate; el camino es corto y largo. 
No me malinterpretes: ayer fue nuestra despedida;
hoy será la reconciliación.

La añoranza será el beneplácito de todo lo imaginado. Juntos nos encargaremos de sonreír. 
Malditos sean los apóstatas del sueño ensangrentado, del sueño inesperado.

Lázaro Vasallo 
7/7/2026
Mundo Perdido