Vivir para el amor,
sin una condición,
vivir con devoción
y con mucho fervor;
vivir con el valor,
la noble aceptación
de dar de corazón
todo sin un temor;
convertirnos en soles,
faros de honesta luz
y gran sabiduría;
olvidar los bemoles
que nos dejó la cruz
llenarnos de alegría...