Jesús Ángel.

Entre letras.

 

Cuando cada letra es impulsada por el latido del corazón, fruto de semillas de un pensamiento trabajado, limpio y sosegado,

 

o nace entre quien escribe entre sombras, oscuridad y niebla, cuando las desdichas tocan la fibra de la lucidez...

 

bajo el manto de una luz que antes no estaba.

 

Desde cada neurona, cada célula y cada átomo, hasta cada palabra y cada verso,

 

entre letra y letra, caben tantas reflexiones como costuras del alma, cultivada en su profundidad y contenido.

 

Y cuando resuenan como eco en quien las lee, viéndose en ellas, o en parte, reflejado o reflejada, éstas ya cumplen su función:

 

fueron escritas para abrir camino, para seguir sumando en un mundo de incongruencias generalizadas,

 

mientras por otros son analizadas, sentidas e interiorizadas.

 

Y así, entre letra y letra, palabra y verso, no hay camino sin recorrido…

 

como sin camino no hay meta ni llegada.