La mujer que volvió
Me miro
y ella está ahí,
con los diez años puestos como una mortaja.
El pelo: un nudo de salitre.
La casa todavía cayéndonos encima.
—¿Por qué me dejaste?
No le digo que crecí.
Le digo que la usé de peldaño.
Quemé sus juguetes en el patio.
Ella aún cree
que la casa era abrigo.
Solo sabe
que mi nombre fue el hacha
que partió el suyo.
—Me dejaste
porque mi hambre te manchaba el vestido.
La dejé atada a la pata de la mesa,
masticando el eco de mis pasos.
No crecí sobre ella.
Me alimenté de su miedo
hasta alcanzar altura.
Ahora me mira
como se mira la tierra
antes de cerrar la boca.
Yo no soy su futuro.
Soy la mujer que volvió al espejo
solo para comprobar
que sigue muerta.
Autor
© Nelly Cevallos-Liora
31 de agosto al año 2026