Jaime Correa

Don Crispulo

 

Don Crispulo

En tus ochenta y ocho años aún levantas
la lámpara encendida del pensamiento,
y el tiempo que te mira pasa lento
porque al crear, su filo lo quebrantas.

Tu mente no dormita, siempre encanta
al mundo con tu claro entendimiento,
escribes y es vivir tu fundamento
y el cielo mismo escucha cuando cantas.

No pides más que tiempo, tinta y día,
que el verso es tu refugio y tu sustento
y mientras haya luz habrá poesía.

Sigue, maestro, con tu firme acento,
que en cada letra dejas todavía
la prueba de que el alma es puro aliento.

Jaime Correa