No quiero entrar con falsa modestia
a ti, mi vida.
Quiero ser un fuego artificial,
pero más eterno,
algo que diga \"aquí pertenezco\",
algo que sea como cicatriz.
Desearía ser la raíz de tus anhelos,
la capacidad tuya de decir \"eres mía\",
aunque no haya de por medio un documento,
porque nos enlaza algo más íntimo,
como la muerte...
Algo etéreo y omnipresente,
esa chispa que es como sal de vida,
que al cerrar los ojos parece que respira.