¡Madre!
¡Hoy en sueños te vi
abrazada a mí...
escuchaba tus susurros
sintiendo tu calor maternal,
pero estabas ausente...
¡Ya no perteneces
a esta dimensión,
sino a la Corte Celestial!
¡Gracias, Madre,
por todo lo hermoso y digno
que inculcaste en mi corazón!
¡Sentimientos que he sembrado
y cultivado en el floreciente jardín
de mi \"hogar, dulce hogar\"!
Nhylath