huertero

Mundologias



La muerte no quema la memoria viva

Tu esencia que da refugio
a los resilientes del mañana.
Tu voz dulce y acolchonada ahúman
los ojos secos que invitaron a el eco.
Recuerden las sonrisas que han legado.

Al decretar trashumar tu ausencia.

A los dolientes no se olviden
sonreír que mañana la tierra
se ocupará de sepultar el dolor.
Las semillas en el aire
emulan el dolor y trashumante 
al amor.

No hay fuego que queme las memorias
que la propia muerte del doliente.
Nada es invisible mientras se transita el duelo.
No hay verano que desande este frio.
Y
aun así
mañana brotaran
las mismas semillas que dejó
en la esperanza del ser
que sabe del mañana.

No hay más cenizas que
las que anuncia el dolor
agua que se vierte en el mañana.
A la amanecida los recuerdos
ya no es un muro
sino
un jardín que han sembrado.