Dijiste que todo iba a ser bonito.
Lo juraste.
Mirándome a los ojos, lo firmaste.Y cada palabra tuya era una trampa,un hilo de seda para ahorcar mi confianza.
Me diste mentiras de desayuno,falsedad en el almuerzo,cinismo por las noches.
Jugaste conmigo como si mi vida fuera un trapo,como si mis sentimientos no costaran nada,mientras tú te alimentabas de mi entrega.
¿Cómo puedes dormir con tanta peste en el alma?¿Cómo no te da asco mirarte al espejo?Sabiendo que rompiste a quien te amaba,sabiendo que eres un cobarde disfrazado de hombre.
Pensaste que me dejabas de rodillas,pero te equivocas.Me dejas con rabia, con asco, con fuego.
Le diste un golpe mortal a mi inocencia,pero a ti, tu propia miseria te va a consumir
vivo.
Quédate con tu mundo de engaños,que el karma no olvida a los malditos farsantes.