Navegando en internet,
hasta encontrarme en tu red…
se estremecen los recuerdos
guardados en mi memoria.
Trato de romper la fuerza
de ese río invisible; y, ver desde la orilla en silencio el fluir del río en el misterio…
refrescante está su brisa
y siento en ello alegría;
aunque tú presencia, esté ausente
me abrazo fuerte al recuerdo.
La quise como nadie en la vida,
mi refugio incomprendido,
sin entenderlo hoy, añoro…
La tranquilidad sentida, la adquirí como un tesoro.