Julieta Iallorenzi

SOL HOLOGRÁFICO

¡Oh, pobres los corazones
De los chicos hermosos!
Cuando se rompen
Se vuelven purpurina.
No sangran, solo son
Añicos fosforescentes.
Los hombres más bellos
Escupen espuma de rabia
Cuando se sienten
Usados por sus favores
Y hurtados de su gracia,
Cuando lo único
Que quieren
Es hacer un nado
Desincronizado
En una cama,
Lo único que quieren
Es consumir cuerpos
Sin importarles si estos
Rien o lloran, 
Respiran o mueren.
¿No pensaron que tal vez
Éstas féminas del mal
Se llevan algo material
Porque los hombres
Más bellos son
Quienes las usan
En primer lugar?
Porque al parecer
Sus favores son
Lo único que tienen
Para ofrecer.
Las damas de Venus
Solo intentan
Rascar el vacío,
Sacar un conejo
De la galera
De la nada misma
De su triste cortejo.
Y luego, resentidos señalan
Sus rasgos demonizandolos
¡Ay, la de cabellos largos
Mis gentilezas usó
Y ni siquiera me tocó,
Me sedujo su voz,
Su malvado influjo
Fue ondina perdida
En un mundo de ruido,
Fue Lilith y Afrodita
Copulando en su respiración,
Incluso el Sol se retorcía
Lascivo bailando su canción,
En sus labios llevaba una nota
Que parecía decir:
\"Amame por favor\"
Mas se retraía, se escondía
En algún rincón!
La dama de Venus
Como un cactus
Con un cartel que reza
\"Se regalan abrazos\"
Ella toda, un oxímoron.
¿Y qué se lleva la mujer
Que nada bebe,
Nada toca, 
Nada quita?
Se lleva un poco de vida
Para seguir viviendo,
Para que tu vacío interno
No la vacíe tanto.
Se aleja con un pensamiento:
No cedas ante el vil encanto
De esos ojos de Esmeralda.
Los chicos hermosos
Mueven las hojas
Mas no agitan el viento,
Solo son un cuento
Ya contado,
Un instrumento perfecto
Que es mudo su canto,
Solo es cacofonía
En tu mundo de lírica,
Solo es ruido
En tu alma de poesía.
Los hombres más bellos 
Lo único que pueden 
Ofrendar es belleza. 
Se quedan acostados, 
Tiesos, entregados,
Esperando que todo suceda 
Y lo que sucede es 
Lo último que esperan:
Sus libretos de miradas
No convencen,
Sus artilugios no atrapan
Y sus disfraces no desvisten.
Satanizan a las mujeres
Que se marchan,
Porque a veces
La belleza no alcanza,
Incluso la que
Enmudece y paraliza.
No basta más que para
Un suspiro pasajero,
Un temblor en las manos,
Un pensamiento:
¡Que bellos hombres,
Tan bien hechos!
El creador los equipó
Con casi todo,
Todo menos sentimientos.
Y lo único que pueden
Ofrendar es belleza
De la que no alcanza
Para fundir los caminos
Y que las huellas
Sean un solo rastro,
No basta para enredar
Los hilos de los destinos
Y que sea nuestro,
No es suficiente
Para ser un mortal
Y aun así jurar
Bajo un astro
En la cúspide de un risco
Al amor eterno.
Su belleza es
Como la fotografía
De un atardecer,
Acaso su matiz
Me puede estremecer
Con solo ver,
Mas no se puede sentir
En el 3D.
Me puede conmover
Pero ese Sol holográfico
Nunca me va a enfocar,
Ni la piel calentar,
Ni los ojos iluminar.
Su belleza es
Representación gráfica
De la perfección estética,
Es tan solo una postal
De un bonito amanecer,
Nunca va a cambiar.
Una foto viviente
Jamás me va a querer.
Los hombres más bellos
Están tan bien hechos
Mas en esa receta
Incompleta está la lista,
Faltó aquello
Que trasciende la existencia,
Faltó lo que queda
Cuando se nubla la vista;
A los hombres más bellos
Los crearon sin sentimientos.
Y las rarezas
No me pueden comprender,
Los miedos
No me pueden quitar,
Los incendios
No los pueden apagar,
Y los pasos
No me pueden detener.


Julieta Iallorenzi

29/03/2025