El viento frío rompe el silencio
cuando empieza a anochecer;
mirando al cielo, quise comprender
los momentos tristes que nunca olvidaré.
El tiempo borra, poco a poco,
los recuerdos que de ti me guardé,
pero hay noches en que todavía
te siento como nunca imaginé.
Quizá la vida separó nuestros caminos,
quizá el destino nos hizo perder
aquello que un día fue nuestro
y que hoy no puedo comprender.
A veces cierro los ojos despacio
y vuelvo a estar contigo otra vez,
dándote los abrazos que quedaron pendientes
y diciéndote todo aquello que nunca te expresé.
Y aunque aprendí a seguir adelante,
hay algo de ti que no se fue;
porque hay amores que acaban en silencio,
pero el nuestro jamás llegará a desaparecer.