Ya no tenía el café
el mismo sabor de antes
ni fueron igual las tardes
ni fue igual, el anochecer
no fueron iguales caminos
cuando hoy me los ande
el paseo por las calles
no.. no pudieron ser iguales
todo estaba distinto.
Ya no estaban los colores
de las hiedras en paredes
ni el bramido de la fuente
ni de las rosas olores,
no escuché de ruiseñores
su canto antes presente
ni amaneció de repente
todo quedó.. en ausente
hasta el sol era distinto.
Todo pasó sin motivo
sin motivo, fue carente
solo hojas en el suelo
árboles secos, inertes
como espectros blanquecinos
todo cambió, hasta la suerte
del verano más caliente
al otoño seco y frío
toda la vida, fue muerte.
Ya cambiaron por abrigos
camisetas, bañadores
donde antes hubo flores
fue recuerdo en primavera
hoy adornan ramas secas,
los campos y los balcones
todo cambió en colores
en olor, hasta en belleza
cambiaron sin más las noches.
Cambió la estación a otoño
dejando grises los bosques
y alimentan chimeneas
la carne talada, de alcorques
de nogales y madroños,
ya no está la zarza espesa
ni el cantar de las chicharras
del verano, ya no hay nada
todo cambió a tristeza.
Ahora lucen los caminos
alfombras, de hojas secas
cuerpos desnudos se muestran
cual gigantes de madera
pareciendo adormecidos,
todo cambió en un suspiro
los rocíos, por la niebla
el calor, por ese frío
que el otoño siempre lleva.