Mundo perdido, amado; hoy florecieron las doncellas,
los sueños del alma marcan la esperanza.
Es mejor vivir con la vida ensombrecida, amargada;
al conjuro de la vida acuden los jurados.
No se trata de ordenar el tiempo; él, el tiempo, es hoy plebeyo.
Dulce es la imaginación; triste, la saturación del sueño prohibido.
Amanece en la piel; el sueño se torna dueño.
No importa la amargura; todo es ternura.
¿Por qué la interrogante? Es implacable ante el don apacible.
No es ternura, es pura postura; abraza el alma
para sucumbir ante la vida prematura.
Perdóname por el tiempo perdido,
perdóname por el valor adormecido,
perdóname por dejarte en el olvido,
perdóname por el dolor salvaje,
perdón por todo y por todos, por tenerte y perderte.
Lázaro Vasallo
7/8/2026
Mundo Perdido