El calcetín
Me desperté hoy y vino a mi memoria
aquel calcetín con la punta gastada,
un agujero humilde, pequeña historia,
que el tiempo no borra, ni la edad la apaga.
¿Cuántas décadas pasaron? Doblé su punta
para calzar la zapatilla, y en el patio de tierra
se hizo pelota: mi madre lo rellenaba
y brillaba el juego, sin prisa, sin guerra.
Lana vieja transformada en alegría,
solo yo, el polvo, el cielo y el momento;
hoy me lo pongo, y la infancia vuelve a mí,
me río solo, sin prisa, sin lamento.
Ojalá que nunca tengamos que calzar
lo roto por pura necesidad;
que el calcetín sea recuerdo dulce y verdad,
no señal de falta, sino de humanidad.
Autor: Antonio Pais._
La Paz, Córdoba,
🇦🇷Argentina🇵🇹
Dpto: San Javier._