De todos los silencios,
El de Dios es el que más me preocupa.
No el de mi madre, ni el de mi padre.
Ni el de mi tumba.
De todos los silencios,
El de las flores es el que más me gusta.
De todos los silencios,
El del amor es el que menos me preocupa,
Porque cuando está lleno de amor el corazón,
Es cuando Dios escucha.