Eudoro Ortiz Gomezcoello

Ahora y siempre... (Poema recitado)

Pasa agosto por su último tramo…envuelto en bruma,

pasan los días de verano…

como si no tuviesen prisa alguna,

con parsimoniosa displicencia…

se acaba el estío y soplan vientos de otoño.

 

Lo que más se añora es tu figura.

 

Llega septiembre con promesas y anhelos,

se abre paso el alba entre nimbos de una helada mañana,

un suspiro sorprende e improvisa otro comienzo,

ojalá este sea distinto a los intentos de ayer…

y que sea un buen augurio…

después de haber soportado…

aquel riguroso vendaval de la indolencia…

que me hizo sentir tanta impotencia.

 

Ahora, al despertar abriga la esperanza,

 

La vida te mantiene al filo del abismo…

supongo…que para probar tu templanza.

 

La vida está marcada por el destino…

y cada quien, sin protestar…

asume con resignación…

aquel mandato divino.

 

Tengo la fe puesta,

pues todo tiene un propósito establecido,

el designio de cada quien…

siempre tiene un mejor motivo.

 

Hoy, después de lo resistido,

se respira en el contexto un aire de confianza,

el mal tiempo no es eterno…

y aunque las secuelas de la angustia atemorizan…

la fortaleza del corazón prevalece…

sobre la traición y el desengaño.

 

Tu como yo venimos de experimentar lo mismo,

tu y yo hemos coincidido en esa soledad,

en ese desamparado vacío…

en donde todo pintaba un final hosco y frío.

 

Pero para el Supremo Poder no hay imposibles,

el presente se abriga de sol…

y se siente el calor en la piel,

se marca en el rostro una leve sonrisa.

 

Ya se hizo septiembre, y tú estás de onomástico,

y a pesar de la distancia…le pido al Señor…

te conceda un porvenir en armonía y paz,

le pido que guie tus pasos a dar…en adelante.

 

Que Dios te bendiga ahora y siempre.