Tus lindas cejas finas,
guardan lindas perlas;
son tus ojos marrones
que llevan ilusiones.
Tu suave cabello liso
me muestra un paraíso;
en tu rostro sonrojado,
que es de gran agrado.
No puedo evitar sonreír,
pues tu risa me hace reír;
me contagias una alegría,
me haces disfrutar los días.
Por eso te quiero, amiga;
tu personalidad me embriaga;
me haces estar tan cómodo
por tu suave y lindo modo.
De tratarme con dulzura,
tienes una gran ternura;
en tu linda indecisión,
tomaste una decisión.
Que fue acercarte y conocerme;
tú lograste, amiga, demostrarme
que nunca estoy solo si pienso
en este cariño tan intenso.
Autor: Samuel Fuentes