Paul Dix

La morada

Nada puede compararse

con una lanza atravesando mi pecho,

tan rápida como el flash

de una cámara antigua

que todo lo ve.

 

Sus pupilas perdieron la luz

ante mis ojos,

y la soga, su rigidez.

 

El aire se escapó de su interior

y del mío

casi al mismo tiempo.

 

Quise irme con él,

pero fue demasiado rápido.

Se separó de mi vida

y ahora sé

que no podré alcanzarlo.

 

Quisiera construir una morada

para su descanso,

un lugar al que pueda volver

en cada ocaso.

 

Sería su hogar.

 

Sería mi redención.

 

Y si algún día

pudiera volver a encontrarme

con sus ojos tristes,

quizá entonces

sabría qué hacer.

 

Paul Dix