Elizabeth Maldonado Manzanero

Nuevo abecedario

Deletreo en todas partes tu recuerdo,

en abecedarios inéditos reescribo

tu nombre: amor

letra por letra,

sobre la piel interminable de los sueños.

 

Invento lenguajes para nombrarte,

descifro, impaciente, los enigmas

que la piadosa noche me entrega,

como antiguas señales de estrellas

que conducen mis pasos

hacia las nubes tibias de tus besos.

 

Contigo, el porvenir se vuelve diáfano,

horizonte sin niebla donde el miedo

pierde nombre y sentido.

¿Y qué importa que los días sean perecederos

si contigo parecen condenados a la eternidad?

 

Nada importa

si no es quedarme contigo,

prisionera y libre

en la cárcel luminosa de tu mirada,

en ese dulce cautiverio

donde el deseo tiene la llave

y el placer conoce los caminos.

 

¿Para qué preguntarle al pasado

por sus cicatrices?

¿Para qué interrogar al futuro

sobre sus incertidumbres?

 

Si cuando me miras

el tiempo pierde su memoria,

si cuando me besas

los relojes enmudecen,

y el mundo entero queda suspendido

en la tibia frontera de la piel.