Juan Roldan

Balada del poeta fracasado

Sentado al fondo del bar,
con la mirada perdida,
escribe versos de arena
en las hojas de su vida.

Ay del poeta sin gloria,
ay de su tinta vencida,
que canta para el silencio
y con la palabra herida.


La gloria nunca responde
a su llamada afligida,
y sus poemas naufragan
en una taberna fría.

Los editores rechazan
su poesía escondida;
buscan el oro y la fama,
no la verdad dolorida.

Ay del poeta sin gloria,
ay de su tinta vencida,
que canta para el silencio
y con la palabra herida.


Guarda cuadernos gastados
donde la noche sumisa
cuenta la historia del hombre
que no encontró la salida.

Muere el poeta en la sombra,
sin el laurel de la dicha,
mas con la pluma en la mano
como su flor elegida.

Ay del poeta sin gloria,
ay de su tinta vencida,
que canta para el silencio
y con la palabra herida.