LA CENSURA
Esas palabras que tiemblan con ira
llevan la sangre del noble villano.
Si te censuran, despierta la lira,
no te detengas, amigo, mi hermano.
Que tiemblen ellos, y no tu garganta,
que callen, muerdan polvo los censores.
La voz no ruega, la voz se levanta,
y es fuego viejo de los trovadores.
No hay libertad de expresión si censuras
solo tu dejas profundas fisuras.
Jaime Correa
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