Amores borrascosos
Dama silente del huerto,
soberana de la rúa,
entre vertientes intento
amarla bajo la lluvia.
Al caer el atardecer,
se asoma la noche tibia;
en la sombra del vergel,
la luna se hace caricia.
El romance del torrente
es pasión que ilumina,
un fuego tenue que crece,
que nos une y nos aviva.
El regazo compartido
arde al margen del pecado:
fiel refugio clandestino
para amores prohibidos.