Mirlo en mis ojos, reflejados de temor,
un gran abismo, lleno de dolor.
Mirlo en mi cabeza, llena de pensamientos,
un gran laberinto, con remordimiento.
Mirlo en mis labios, llenos de mentiras,
donde todos se conforman, a través de un prisma.
Mirlo en mis venas, llenas de recuerdos,
donde todo se vuelve nostalgia, un gran experimento.
Mirlo en mi corazón, lleno de desilusión,
y una gran desolación, convertido en una decisión.
Mirlo en mis manos, tocando la suave brisa,
y de pronto, ésta se vuelve en risa.
Mirlo en mi sonrisa, dolida como siempre,
anhelando una vida, en la cual no tenga que sobrepensar la mente.
Mirlo en mi respiración, cansada y con \"exageración\",
anhelando aquel día, en el que algo sí cambió.
El mirlo duerme, esperando su fin.
donde nadie lo ve, un confín infeliz.
El mirlo despierta, y comprende que la vida es bella.
anhelando así, por toda la vida eterna.
El mirlo canta su canto melódico,
y con su aguda voz, hace un baile simbólico.
El mirlo finalmente muere, con su simpatía infinita,
un gran final, para su día a día.