Roma.

La vida me han prestao’

Y no quiero devolverla. 
Porque a mí memoria se llegan recuerdos y momentos vividos. 
La mesa larga con 40 grados bajo la sombra. 
Esos domingos donde solo se escucha chacarera y sonido de soda en vino toro. 
Que voy a querer yo, devolver la vida que me prestan, si no la ocupo del todo. 
Donde tengo esos domingos de asado con ensalada campera. 
Donde todavía mis viejos amasan para hacer pasteles fritos y cortan los limones para los más chicos. 
No, no la devuelvo. Seré egoísta mientras tomo mates con tortillas, bajo el paraíso fresco en primavera. 
Esa primavera que es más verano, que las brasas del asado.