Hubo una primavera
tan presente
que no la percibí,
fue tan auténtica
verde y colorida
pareció mezclarse
sensible entre las demás,
se convirtió en nostalgia
aún sin ser recuerdo
y logró evocar
un paraíso lejano
sin ni siquiera tener nombre./
Hubo una primavera
que nunca llegó
fue tan perceptible
como la materia del mundo
careció de vida
descolorida y quebrantada,
nunca tuvo una igual.
Quise borrarla
de los resquicios de la memoria
pero nunca pude,
allí logró avivar
las desolaciones
que nunca han existido;
aún así
cuanto la amé.
Hombre extraño que soy.