UNA MENTIRA LUJOSA
Una mentira glamurosa…
En mi mantra,
en ese trozo de papel digital,
una mentira que me envuelve poderosa.
Cuando el mundo se desmorona,
como si escapara de la realidad.
Cuando todo se convierte en una escena de desastre total,
vamos a escapar hacia adelante en ese barco,
a bordo de una nave espacial de ensueño.
Cuando la vida llega a sus límites,
pulsando el botón de emergencia,
cuando no queda otra opción que huir.
En medio de las deslumbrantes mentiras que me lancé a mí mismo.
En ese planeta imaginario donde uno se nutre a sí mismo.
En ese lugar donde las palabras rebosan.
Una sola palabra liberadora:
imaginación.
Un lugar donde se entrelazan hilos de esperanza imaginada.
En ese lugar resplandeciente de locura,
aunque yo no esté allí,
despojándose de su forma material, se eleva por los cielos.
Lleno de posibilidades inagotables,
río que fluye con agua clara.
En el mundo multicolor,
lleno de amor,
florido.
Un lugar donde puedes sonreír mientras remas en canoa.
Un lugar donde la vida yace latente en la sombra de la imposibilidad.
Nadando por encima de las nubes, más allá de los truenos.
En esa tierra imaginaria que flota en el vasto universo.
En ese mundo donde bailamos toda la noche.
A la conquista de lo inabordable.
En la suavidad de lo libre,
donde brillar sin fin.
Lleno de color,
un festín.
Mi lugar para saborear,
para sobrevivir,
en el lujo,
más allá de este punto,
en esa tierra de felicidad.
Donde envolverse cálidamente,
música envolvente que resuena en el aire.
Un lugar donde los abrazos acarician suavemente la piel.
En ese mundo, el amor infinito fluye sin cesar.
En ese paraíso íntimo y consolador.
En medio de los ángeles que caminan uno al lado del otro,
donde desaparecen los límites.
Un lugar para albergar ideas fantásticas.
En el mundo lejano de lo perfecto,
soy una persona de esa tierra,
convertido en la persona del universo,
en ese mundo asombroso.
Un lugar donde compartir es posible,
donde crear un universo paralelo ajeno a la realidad.
Un lugar donde puedes encontrar un hogar al que llamar hogar,
en el hogar de los sueños donde nada es imposible.
Donde remar entre los árboles frutales,
en la ambrosía de la vida,
entre colores.
Un lugar donde no hay espacio para el sufrimiento,
donde todo es tan sencillo que todo es irreal,
es la nueva manera de mirar,
flotando en todo.
Mentirse a uno mismo, en un lugar inocente donde el corazón es sincero.
Solo por unos momentos para distraernos.
El misterioso mecanismo impulsado por el corazón.
Un lugar para jugar con música en medio del ruido.
En medio del frenesí de una vida oculta.
En medio de un mundo de fantasía,
repleto de posibilidades.
Un lugar donde existe el don de la evasión.
En el espacio entre esos planetas donde vivimos nuestras vidas,
en las galaxias donde se respira con calma,
donde sobrevolar la vida,
en el oasis.
En ese momento, cuando estamos embriagados por una deslumbrante variedad de mentiras coloridas,
donde crear la imagen ideal de la vida, entre nubes y soles de colores infinitos,
en el escritorio creando la vida en letras que se nos desgajan,
creando palabras que nos bailan para nosotros.
A golpes del ratón y las pulsaciones del teclado tejen un sueño.
En un mundo de olvido,
junto con la locura de la irrealidad.
En el otro lado del mundo,
donde refulgir.
Vivir,
solo un momento,
irreal,
envuelto en nubes.
Dejo de lado el propio yo,
en esa obra,
dejando atrás la realidad.
Un lugar para liberarse de la carga de una vida dolorosa.
Ese momento en el que saltas más allá de los límites de la vida cotidiana.