Yo no soy fuerte;
me dan miedo muchas situaciones.
Y a veces tiemblo
como la hoja de un árbol.
Algunos me ven como un roble,
de pie, firme ante el viento fuerte...
pero no creo que se como un roble
sino tan solo como una de sus hojas.
Cierto, no soy fuerte,
¡Pero puedo hacerme fuerte
por los que amo!
De hecho, todos podemos hacernos
fuertes, por otras personas.
Autor: Bernardo Arzate Benítez