Noa Subin

El Crecimiento del Poeta: Tres Luces en una

El Crecimiento del Poeta: Tres Luces en una

 

El poeta crece en silencio, paso a paso,

trabajando en tres luces que lo elevan:

la que ilumina su mente, la que purifica su alma,

y la que une su espíritu con lo eterno.

 

Perfeccionamiento intelectual:

Afinar la mente como instrumento de exquisita sonoridad,

ampliar la mirada, profundizar el pensamiento,

distinguir lo verdadero de lo que solo parece serlo,

ordenar las ideas con claridad y sabiduría.

Para que cada verso tenga peso, medida y sentido,

y la palabra… sea luz… y no confusión.

 

Perfeccionamiento moral:

Ser recto, noble, sincero y compasivo;

que lo que dice su verso coincida con lo que vive su vida;

que su pluma no venda la verdad por aplausos;

que su voz defienda al débil y consuele al que sufre.

Porque la poesía de quien no es recta…

brilla un instante… y se apaga… como fuego sin leña.

 

Perfeccionamiento espiritual:

Abrir el ser a algo más grande que uno mismo;

conectarse con la fuente de toda belleza y verdad;

mirar con ojos que ven más allá de lo visible;

sentir que el alma es parte de un todo infinito.

Así… cada verso no nace de la destreza…

sino de lo alto… como agua que mana de roca viva.

 

Tres caminos… una sola meta:

mente clara, corazón íntegro, espíritu elevado.

Porque el poeta no solo perfecciona su verso…

se perfecciona a sí mismo… para dignificar la palabra.

Y cuando mente, corazón y espíritu son uno…

el poema… ya no se escribe… se transmite… se entrega… y trasciende.

 

NOAH SUBIN