SER POETA ES…
I
¿Qué es ser poeta? Y ¿cómo ha de ser?
Sí del ocio parecer,
no hay letra nueva que no conciba
una mirada que inscriba,
a la cultura del ayer.
Siendo negado a querer
que una corriente me atrape
o la influencia destape
a la chispa que me hace arder.
entonces muero ...
II
¿Quien quiere escuchar la voz?
El canto melodioso
o el sonar del cimarrón,
voz de un pecho socarrón
de un poeta hacendoso,
que habla por altavoz
y luego desfallece …
III
¿Quien entiende de jeroglíficos?
de escritos solícitos
que se venden a montón,
con nombres de un pelotón
en otros años proscritos o malditos
y ahora con libros prolíficos,
de lectura obligada
para toda bandada
que quiera ser escritor
y sin igualarse perece…
IV
De nacimiento ser poeta
en un mundo con receta,
erradas se van las letras
al caño de la letrina
y no existe vitrina,
ni estante en la Babel
que guarde como a un clavel
tus trasnochadas letras,
que sepias ni el tiempo, lee
V
Del orgullo, alguien me dijo
que le vio pasar y le maldijo
que la petulancia no es sólo capricho
del narcisista aventón,
del que se cree guapetón
por unas letras en su nicho
y no germina el camino
porque su orgullo ovino
muere por ser sangrón…
VI
Yo quise ser poeta y me dijeron: ¿no ves?
el que contraviene y persiste
la inanición lo embiste
solo en el callejón.
Y escapando de ese cajón
dónde está mi laberinto,
lloro, corro, caigo y brinco
y rodilla al suelo, me afinco
aunque el nuevo recinto
me someta al paredón
infringiendo a mis letras, la muerte…
VII
Y si ya no siendo poeta
por la anuencia del lector
o de intelectuales del sector
que me apunta con saeta
desde la palestra
donde existe crucifixión
caeré sobre ellos como aluvión
y la espada que muestra
diademas de la pasión
que niegan, niegan, la sumisión
VIII
Si de morir me toca
trastocando lo que escribo
sólo sé que yo recibo
la atenuante bendición
de yacer en la ocasión
en que mis letras escritas
crecerán como ramitas
en la anchura del sendero
donde alumbrará el lucero
las huellas de mi pasión
y con ellas… me quedo
IX
y el que no quiera leer
de mi embebida memoria,
no sabrá que la historia
primero me hizo poeta;
antes de asirme, a la muerte…
Augusto Plasencia
EPEV- Poerrante