Poema Todo Terreno
Cuando eres todo terreno, lo que sobran son caminos,
no necesito sendas hechas ni marcas en el destino.
Donde otros ven paredes, barrancos o espinos,
yo siento que la tierra abre mil pasos divinos.
Pies firmes, mirada lejos, corazón sin temblor,
puedo cruzar la sierra, cruzar río o desierto en flor.
El lodo, la piedra brava, la cuesta que va subiendo
son retos que me abrazan, no límites que voy temiendo.
Si no hay puente, lo cruzo; si no hay luz, yo alumbraré,
si el rumbo se pierde un poco, mi instinto sabrá dónde iré.
No estoy atado a una vía, ni a reglas que pongan muros
el mundo es ancho y libre, hecho de caminos puros.
Montaña, llano o bosque, siempre es suelo seguro,
ser todo terreno lleva alma, no solo vestiduras.
Y cuando me pregunte gente: ¿por dónde suele andar?,
le digo con orgullo limpio: ¡donde quiera haya tierra, ahí voy a pisar!
Camino trazado es uno; sin trazar, son millones.
Ser todo terreno significa: llevar mundo en los talones.