Tras el umbral de este silencio
Escribo el verso que debía hablar.
Aunque ya sabía de la frase reservada,
Mi pecho latía por confesar.
Oculte esto que me consumía,
Aunque al final lo dije sin pensar.
Dulce fue el tiempo que deseaba,
Igual sabía que esto tenía un final.
Oí tú respuesta sin que me lo dijeras,
Sabía en mi interior lo que se iba avecinar.
Cubrí la pena con una sonrisa,
Una mueca sincera de alegría.
Íntima paz llena de mentiras,
Dolores intensos de melancolía.
Aunque agradesco cada gesto que me diste,
Te valoro por las veces que me elegiste.
En mi pecho estaré eternamente agradecido,
Mis más sinceras disculpas a este amor fallido,
Imposible de borrar, pero el tiempo lo dirá.
Tú sonríe de igual manera,
Oye el viento suspirar.
No cambies lo que vivimos,
Tan solo por unas palabras sin más.
Iré guardando los momentos que pasamos
Teniendo tú amistad como tesoro real.
Ahora lee cada letra del inicio al final.