Pediré al silencio
Que acompañe
mis noches.
Que sea
la tierra mi abono,
que mis lágrimas
me den de beber,
y me aliente
la luz de las estrellas
para florecer.
Que la marea sea
quien se lleve mis pétalos,
quebrados por los fuertes vientos
de mis pensamientos.
Danzaré con las olas,
hasta que el mar se enfurezca
y me arroje a lo profundo,
donde el azul ahora es negro,
donde me hundo.
Entonces,
pediré a la Luna
que interceda por mí…