Aún recuerdo cuando me perdí
ignorando la estrechez de la calle
donde por primera vez te vi,
el vuelco del latir de mi corazón
tu ropa rosa llamaba a las puertas
y las ancianas salían a recibir
el paso de tu garbo al caminar,
entre adoquines tierra y asfalto
revoloteaban las alegres mariposas.
Tu seguías como si nada ocurriese
el tiempo se detuvo,el silencio,
gritaba a duras penas.
Aun sigo con ese recuerdo
¡como iba a olvidarlo!
si lo llevo clavado en mi pecho.