Ya sea por soledad elegida, por los duelos, las partidas y los abandonos en una cantidad considerable en las familias, pero la ley de la vida es que un día nos quedemos solos.
La diferencia entre la elegida y la obligada es que la obligada nos impulsa a ser unas mejores personas; estar solos es la manera de vernos a nosotros mismos y trabajar en nuestra conciencia.
Si tenemos una edad en la que ya llevamos años encima, vamos notando que hemos actuado bien o no en ciertos momentos, nos evaluamos porque hay palabras que dijimos aun sabiendo que van a doler, pero aun así las decimos, las bellas y lo que podemos ofrecer en disculpa.
La parte más dura de las partidas es que a veces no pensamos que llega la muerte, dejándonos en un momento no solo triste, sino de culpas y de bajos sentimientos que nos van a alejar más.
Algunas personas no alcanzan a ofrecer un simple “discúlpame” o un gran “perdóname” y solo cuando la soledad de la pérdida es tan dura que no se puede casi ni calcular, es tan complicado que llorar o lamentarse es innecesario ya.
Ir por el mundo como si fuéramos los dueños de nuestra propia vida es lo más osado que podemos llegar a hacer; la vida un día comienza y es una alegría, gran alegría para todos, pero tampoco avisa cuándo se debe ir y estar en paz con las personas y con nosotros mismos es más que necesario.
La vida se evapora en un instante… Ama, quiere, di la verdad aunque duela; es peor la mentira que se cubre de belleza y siente todo lo que es en realidad vivir; así, cuando llegue la dura partida, no lo será tanto.
Hablo de mi soledad elegida y de la obligada; elegí ser una mujer solitaria y dedicarme a mí misma, pero el dolor de vivir sin los que he amado de verdad que sí me ha roto y está dándome la oportunidad hoy de crecer, de verdad qué clase de amor quiero a mi lado y qué es solo un vacío más con \"te amos\" sin fin.
Así es la vida, la muerte… ya llegará y ojalá no nos encuentre solos, sin un amor por nadie y por nosotros mismos.
Dolores Luna.
Anna.🥀
Agosto 26. 2026.
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