Classman

A UNA MUJER ARREPENTIDA


Mis heridas se desangran

por culpa de una mujer,

pues me dejó de querer

y sus agravios no sanan.

 

Regresó a mi arrepentida,

la ignoré y no perdoné.

Yo jamás olvidaré

el daño que hizo a mi vida.

 

Ya no me implores clemencia,

tu tiempo ya terminó.

El fuego se consumió

en el mar de tu inclemencia.

 

Hoy tu sombra se mitiga,

ya no altera mi congoja.

El desdén que me despoja

ya no te quiere de amiga.

 

Queda el trauma ya vencido

tras tu marcha intempestiva;

hoy mi mente está cautiva

de un orgullo merecido.

 

                                                     Classman