Te voy a contar algo, es breve, pero contundente. Inexpresiva y aún así, se comprende.
Hay alguien en la penumbra que,
razona leyes políticas, leyes de la psique…
Tiene un método estético para verse implicar en el hecho de lo impredecible, leyes de… la contemplación del conductismo.
Y sin embargo…
las leyes que se ven menos complicadas…
Sobre el amor, la reciprocidad y el acercamiento,
no sabe nada.
Dominante de palabras, incapaz de decir: te amo.
Hay alguien en la zozobra, cuando ve la sombra que, se desconoce.
Y ha llegado a pensar que él no dominar esa cuestión: amor, es incapaz de dominar las otras.
Y ahí está,
y ahí existe,
bajo el flujo del entorpecimiento,
porque del noventa por ciento que conoce,
el diez por ciento lo desconoce.
Y le pesa perder lo menos que lo más.
Y ahí deja de comprender como es que hasta la matemática es incapaz…
Ahí está, escribiendo de amor sintiendo impotencia.
Mientras yo escribo algo, alguien existe.
Mientras yo creo alguien comprende lo que es ser un ser humano.
Inmortal, tan liviano.