Las flores anhelan la gravedad de la luna, quieren su brillo de linterna de un abuelo en soledad, pero la luna quisiera el aroma de la rosa, envidia su pétalo, quisiera ese tacto perfecto de tu piel en pétalo deshojado. A la luna solo la acaricia un cometa y a la rosa la acaricia tu piel, la acaricia tu desnudez.