Si he de morir que muera
mi mirada ahogada
en tus ojos negros
profundo mar
hábito de mi cuerpo
reflejo
decúbito supino
detrás de este espejo
esperando que tu boca
me diga
me muerda
me rinda
abre el pecho
déjame registrar tu alma
lamer el pezón
robarte una
dos ideas
contar los besos
descontar los días
que nos observan vivos
por vernos extraños
en este mundo
no somos los de antaño
antes de conocernos
cuando éramos otros
iguales
pero distintos
ahora enlazados
nudo
a
nudo
promesa
a
promesa
sellamos nuestra condena
soportando el plomo del tiempo
rutinas del demonio
hiedra creciendo
puertas abiertas al abismo
pulgas mordiendo
estos versos
que te dicen al oído
si he de morir que muera
todo lo que soy
que nada quede fuera
del agujero negro
de tu mirada carcelera