JUSTO ALDÚ

GUERRA EN LAS CALLES


A la memoria de un pequeño genio en ajedrez,
a quien la calle ganó la partida.

La ciudad se despierta entre ventanas,
un tiro parte el pecho de la esquina,
y una madre pregunta con sus ganas
de ver llegar al hijo que camina.

La noche vende droga en los portales,
la calle ofrece cuerpos por monedas,
se cruzan por las calles los puñales
y el miedo va sembrando sus veredas.

Veo un carro sin placa en la avenida,
que esconde fría muerte bajo el traje,
la pólvora se mezcla con la vida
y el sicario se pierde en el paisaje.

Hay casas donde falta quien abrace,
y mesas con un puesto abandonado,
donde el padre ya se fue, y la madre hace
mil turnos por aquel hogar quebrado.

La calle adopta al joven sin destino,
le ofrece una pistola y una esquina,
le vende por monedas su camino
y lo empuja, sin vuelta, hacia la ruina.

El siglo XXI presume de su mundo,
sus naves, sus pantallas y sus redes,
mientras debajo de su brillo inmundo
hay barrios donde el hombre ya no puede.

Tenemos celulares hasta el cielo,
satélites que cruzan el espacio,
pero en la casa falta aquel consuelo
de hablar sin convertir amor en juicio.

Y cada muerto es solo una noticia,
un nombre que se pierde entre papeles;
para una madre no existe justicia
que cure aquella ausencia en sus paredes.

JUSTO ALDÚ ©
Derechos reservados, 2026